LIMA, Perú.- Keiko Fujimori, jefa del mayor bloque opositor de Perú, dijo que su partido, Fuerza Popular, apoyará la moción que se prepara para destituir al presidente socialista Pedro Castillo.

La base de la impugnación contra Castillo, alegando que es moralmente incapaz para el cargo, es tenue y sus posibilidades de éxito son inciertas. Fujimori perdió por poco la carrera presidencial contra Castillo este año.

Pero el fragmentado Congreso peruano, que en general se inclina hacia la derecha, tiene un historial de polémicas destituciones y la popularidad del izquierdista Castillo ha caído desde que llegó al poder en julio.

“En Fuerza Popular creemos que este gobierno viene demostrando una permanente incapacidad para conducir el país”, dijo Fujimori en un tuit, en referencia a su partido.

La moción de vacancia presidencial ha sido redactada, pero aún no ha sido presentada formalmente ni votada, aparentemente porque sus partidarios aún están trabajando para reunir suficiente apoyo.

Castillo lleva sólo cuatro meses en el poder, un periodo en el que han entrado y salido varios ministros clave, y la preocupación por la inestabilidad política ha llevado al sol a mínimos históricos.

También se ha enfrentado a un Congreso hostil y el propio partido de Castillo, el marxista-leninista Perú Libre, ha roto filas con él por acusaciones de que su administración había dado un giro a la derecha en un intento de apaciguar a los inversores y a la oposición.

Se necesitan 52 votos de los 130 miembros de la legislatura para iniciar el proceso de destitución de Castillo, luego necesitarían 87 votos para destituirlo.

Fuerza Popular tiene 24 votos. Miembros individuales de otros dos partidos, que cuentan con otros 20 votos, también se han pronunciado a favor de la destitución. Las fuerzas de izquierda sólo cuentan con 42 votos en el Congreso, lo que significa que una supermayoría de legisladores pertenece al centro o a la derecha.

Los presidentes peruanos son notoriamente fáciles de destituir y Castillo es el quinto de Perú en cinco años.

En 2018, Pedro Pablo Kuczynski renunció a la presidencia minutos antes de una votación de destitución que estaba seguro de perder, mientras que el año pasado Martín Vizcarra fue destituido en una votación.

La preocupación minera

Castillo, aseguró el jueves en un foro empresarial que su gobierno mantendrá la estabilidad jurídica en el país minero y vaticinó un crecimiento económico del 13% para este año, una tasa mayor a lo esperado.

El mandatario afirmó que entiende la preocupación de los inversionistas por la incertidumbre política que ha generado su ascenso al poder, pero que su deber es hacer cambios “dentro del estado de derecho” para atender demandas sociales postergadas.

En Perú “seguirá existiendo seguridad jurídica y reglas claras y por eso hago un llamado a los buenos empresarios a que sigan apostando por el Perú, que inviertan sin temores y que generen empleos con derechos”, dijo en un teleconferencia en el más importante foro empresarial llamado CADE.

El llamado de Castillo se produce mientras el país transita por una ola de protestas sociales por mayores beneficios frente a la explotación de recursos naturales, en medio de criticas de la oposición y desaciertos en el gobierno que ha cambiado hasta 12 ministros en menos de cuatro meses de gestión.

“Muchos de ustedes no solo dudaron de mí; algunos votaron en contra. No me quejo”, dijo Castillo. “Pero desde la campaña y con mayor intensidad en este tiempo no ha habido un solo día en que algunos sectores no dejen de tildarme de comunista”, señaló.

“Estimados empresarios, no basta el crecimiento del PIB si no viene acompañado de bienestar social para todos”, manifestó.

El presidente afirmó que durante los primeros meses de su gestión ha sentado las bases para reactivar un país golpeado por la pandemia y que ahora, ayudado además por un entorno externo favorable, estaremos “superando los pronósticos mas optimistas” para tener un crecimiento económico en torno al 13% este año. La proyección supera el 10% estimado antes.

El presidente refirió que la “confrontación inútil” le ha hecho daño a Perú -que ha tenido desde el 2016 cinco presidentes incluyendo a Castillo- y que por ello en su gestión trabajará para fortalecer la institucionalidad y la democracia. (Reuters)